Colección Exclusiva
El perchero vive en el umbral. No pertenece a ninguna habitación; se sitúa donde el exterior se convierte en interior, y su único trabajo es recibir: el abrigo, el bolso, cualquier cosa que el cuerpo deje al llegar.
Aquí, esa recepción está hecha de hilo. El hierro dibuja el marco, mantiene la tensión y sostiene los ganchos; una urdimbre negra se extiende a lo largo de él, tensa y casi transparente, más cercana a la estructura que a la tela. Contra ella, el ganchillo llega a mano: denso, lento, trabajado punto a punto en blanco, azul, ocre y gris. Dos lenguajes textiles en un solo cuerpo. Uno desaparece en el marco, el otro se convierte en el dibujo.
Un objeto tejido hecho para sostener cosas tejidas. Lo que cuelga del hierro cambia a lo largo del día, y la pieza está construida para ser cubierta y descubierta sin perder su figura. Lo suficientemente alta como para dividir una habitación además de servirla.
La geometría no se repite. Los triángulos se encuentran, se invierten y se rompen entre sí a lo largo de los tres paneles, de modo que el ojo sigue encontrando un ritmo y volviendo a perderlo. El ganchillo es una técnica doméstica heredada, aprendida de cerca y a pequeña escala. Llevada a la altura de una habitación, deja de ser un adorno y se convierte en arquitectura.
Dimensions
W 79 cm × H 213 cm · base 33 cm deep · 31.1 × 83.9 in
Weight
Materials
Iron · cotton yarn
Application
Freestanding coat rack. Entryway, hallway, dressing room or bedroom. Also reads as a standalone textile piece when unhung